Actualizado · 12 junio 2026
Fiscalidad de los depósitos en 2026: cuánto pagas a Hacienda
Tu depósito promete un 3% TAE, pero ¿cuánto llega de verdad a tu bolsillo? La fiscalidad de los depósitos se come una parte fija desde el primer euro de interés. Aquí tienes los tramos del ahorro de 2026, la retención del 19%, cómo declarar un depósito extranjero sin sustos con la AEAT y la fórmula para calcular tu rentabilidad neta real.
Lo que pagas por los intereses de un depósito
- ✓Son rendimientos del capital mobiliario. Los intereses tributan en la base del ahorro del IRPF, no en la del trabajo.
- ✓El banco retiene el 19%. Es automático sobre el interés bruto, pero no siempre es el impuesto final.
- ✓Tramos 2026: 19% / 21% / 23% / 27% / 30%. El tipo sube por tramos según tu ahorro total del año.
- ✓Igual en toda España. La base del ahorro no varía por comunidad autónoma.
- ✓Depósitos extranjeros: sin retención. Declaras tú el bruto y presentas el modelo 720 si superas 50.000 €.
- ✓Las pérdidas se compensan. Un mal año en otros productos del ahorro reduce lo que pagas por tus intereses.
Cómo tributan los depósitos: la fiscalidad que casi nadie calcula antes
La mayoría de ahorradores compara depósitos por su TAE y se olvida de un detalle que cambia el resultado: la fiscalidad de los depósitos recorta una parte fija de cada euro de interés. Conocerla es lo que separa la rentabilidad que anuncia el banco de la que de verdad ingresas.
Los intereses de un depósito a plazo fijo, de una cuenta remunerada o de una libreta de ahorro se consideran rendimientos del capital mobiliario (RCM). Es la categoría del IRPF que agrupa lo que ganas por prestar tu dinero: intereses, dividendos y cupones. Por ley, esos rendimientos no tributan con tu tipo del trabajo, sino dentro de la base del ahorro, que tiene su propia escala más suave.
Esa distinción es la primera buena noticia. Aunque cobres una nómina que tribute al 37% o al 45%, los intereses de tu depósito empiezan tributando al 19%. La base del ahorro vive en un compartimento separado de la base general (sueldos, alquileres, autónomos) y se calcula aparte.
La segunda clave es que esta escala es estatal: a diferencia del tramo del trabajo, la base del ahorro tributa igual en Madrid, Andalucía o el País Vasco salvo el régimen foral. Vivas donde vivas, tu depósito paga lo mismo. Antes de seguir, conviene tener clara la red que protege ese dinero: lo explicamos en nuestra guía del fondo de garantía de depósitos.
Tramos de la base del ahorro en 2026
El IRPF no aplica un tipo único: el ahorro tributa por tramos, como una escalera. Cada porción de tus rendimientos paga su tipo, no el del tramo más alto que alcances. Estas son las cifras vigentes para 2026, con la novedad de que el tipo máximo subió del 28% al 30% a partir de 2025.
La lectura práctica: si tu único rendimiento del ahorro son los intereses de un par de depósitos, lo más probable es que todo quede dentro del primer tramo y tributes al 19%. Solo cuando tus rendimientos y ganancias del año superan los 6.000 € empieza a aplicarse el 21% sobre el exceso. Puedes consultar el detalle oficial en el manual de rendimientos del capital mobiliario de la AEAT.
La retención del 19% no es el impuesto final
Aquí está el malentendido más caro de la fiscalidad de los depósitos. Cuando tu depósito paga intereses, el banco se queda automáticamente con un 19% y se lo ingresa a Hacienda en tu nombre. Por eso ves menos dinero del que esperabas. Pero esa retención es un pago a cuenta, un anticipo, no la liquidación definitiva.
El impuesto real se calcula en la declaración de la renta, aplicando los tramos de la base del ahorro a todos tus rendimientos del año. Entonces pueden pasar tres cosas:
- Coincide. Si toda tu base del ahorro está dentro del primer tramo, tu tipo es el 19% y la retención cubre justo el impuesto. No pagas ni recuperas nada por esos intereses.
- Pagas la diferencia. Si tus rendimientos del año superan los 6.000 €, parte tributa al 21% o más. La retención del 19% se queda corta y abonas el resto en la renta.
- Te devuelven. Si tienes pérdidas que compensar u otras circunstancias, puede que el 19% retenido sea más de lo que te corresponde y Hacienda te devuelva.
Un caso especial: los depósitos que regalan productos
Si en lugar de intereses tu depósito te entrega un regalo (una televisión, una vajilla, un dispositivo), Hacienda lo trata como rendimiento del capital mobiliario en especie. Tributa igual que el dinero: su valor de mercado más el ingreso a cuenta correspondiente forman parte de tu base del ahorro. Lo verás reflejado en el certificado fiscal que te envía el banco, así que no es opcional declararlo.
Tu rentabilidad neta real, con números
La teoría se entiende mejor con cifras. La fórmula es sencilla: interés neto = interés bruto − impuesto del tramo que te corresponde. Veamos cuatro situaciones típicas para que calcules lo que de verdad te queda. (Importes redondeados para ilustrar; tu caso depende del total de tu base del ahorro.)
Comparar depósitos por su TAE bruta es comparar sueldos por el salario antes de impuestos. Lo que importa es lo que entra en tu cuenta después de que pase Hacienda.
Depósitos extranjeros: tú declaras, y el modelo 720
Las plataformas como Raisin y los neobancos como Trade Republic o N26 han puesto al alcance de cualquiera los depósitos de bancos de toda Europa. Suelen ofrecer tipos atractivos, pero su fiscalidad tiene dos diferencias que conviene dominar antes de contratar.
Primera diferencia: no hay retención automática
Un banco extranjero no practica la retención española del 19%. Eso no significa que esos intereses estén exentos: significa que la responsabilidad de declararlos es tuya. Debes incluir el importe bruto recibido en tu declaración de la renta (en el apartado de rendimientos del capital mobiliario, la conocida casilla 027) y pagar ahí el impuesto que corresponda.
La consecuencia práctica es de tesorería: durante el año cobras el interés íntegro, sin descuento, pero tendrás que apartar al menos ese 19% para la renta. Si el país de origen te ha retenido algo, puedes aplicar la deducción por doble imposición internacional y evitar pagar dos veces por lo mismo.
Segunda diferencia: el modelo 720
Es una declaración meramente informativa de bienes y derechos situados en el extranjero. Estás obligado a presentarla si el conjunto de tus cuentas y depósitos fuera de España supera los 50.000 € (por saldo a 31 de diciembre o saldo medio del último trimestre). El plazo va del 1 de enero al 31 de marzo del año siguiente.
- No es un impuesto: el modelo 720 no hace que pagues más, solo informa a Hacienda de lo que tienes fuera.
- Se repite en años posteriores solo si tu saldo aumenta en más de 20.000 € respecto a la última declaración.
- Tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de 2022, se eliminaron las sanciones desproporcionadas, pero la obligación de declarar sigue vigente.
En corto: un depósito europeo puede rentar más, pero te convierte en tu propio agente fiscal. Apunta los intereses brutos, resérvate el 19% y vigila si tu saldo total fuera de España cruza los 50.000 €. Más detalle en la guía del modelo 720 de la Agencia Tributaria.
Compensar pérdidas: la palanca legal que baja tu factura
Un depósito casi nunca da pérdidas: el interés siempre suma. Pero la base del ahorro mete en el mismo saco otros productos que sí pueden ir en rojo, y la ley te deja restar unos de otros. Saber compensar es de las pocas formas legales de pagar menos por tus intereses.
Dentro de la base del ahorro hay dos cajones que se comunican: los rendimientos del capital mobiliario (intereses de depósitos, cupones de bonos, dividendos) y las ganancias y pérdidas patrimoniales (venta de fondos, acciones, ETF). Las reglas son estas:
- Si un año tienes rendimientos negativos (por ejemplo, la pérdida al vender un bono por debajo de su valor), restan de los intereses positivos de tus depósitos.
- Si tras compensar dentro de cada cajón aún queda saldo negativo, puedes cruzarlo con el otro cajón hasta el 25% de su saldo positivo.
- Lo que no compenses este año no se pierde: se arrastra y se aplica en los cuatro ejercicios siguientes.
La idea para el ahorrador conservador: si vas a materializar una pérdida en algún producto de inversión, hacerlo el mismo año en que cobras intereses altos de un depósito reduce la base sobre la que tributas. Así verificamos cada producto antes de recomendarlo en nuestra metodología de análisis.
Errores comunes que cuestan dinero ante Hacienda
La fiscalidad de los depósitos es sencilla, pero los descuidos salen caros: paralelas, recargos y, en el peor caso, sanciones. Estos son los fallos que más vemos al revisar declaraciones de ahorradores.
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✕Creer que con el 19% retenido ya estáLa retención es un anticipo. Si superas el primer tramo, pagas la diferencia en la renta.
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✕No declarar los intereses de bancos extranjerosNo llevan retención, pero Hacienda los conoce por el intercambio de información (CRS). Hay que declararlos.
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✕Olvidar el modelo 720Si superas 50.000 € fuera de España, es obligatorio aunque no pagues impuesto por ello.
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✕No declarar los «regalos» del depósitoLa remuneración en especie tributa como rendimiento: figura en tu certificado fiscal.
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✕No compensar pérdidas de otros productosDejas de restar lo que la ley permite y pagas más impuesto del necesario por tus intereses.
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✕Confundir la base del ahorro con la generalTus intereses no tributan a tu tipo de la nómina: empiezan en el 19%, no en el 30% o 45%.
Dudas sobre la fiscalidad de los depósitos
¿Cuánto se paga por los intereses de un depósito en 2026?
¿La retención del 19% es el impuesto final?
¿Cómo tributan los depósitos en el extranjero como Trade Republic o Raisin?
¿Cuáles son los tramos de la base del ahorro en 2026?
¿Tengo que presentar el modelo 720 por un depósito extranjero?
¿Puedo compensar pérdidas con los intereses de un depósito?
Calcula en neto y elige el depósito que de verdad renta más
Quédate con lo esencial de la fiscalidad de los depósitos: los intereses tributan en la base del ahorro desde el 19%, esa retención es solo un anticipo que se ajusta en la renta, y un depósito extranjero te obliga a declarar tú mismo y, a veces, a presentar el modelo 720. Con esos números claros, compara siempre la rentabilidad neta, no la TAE de portada.